ANÁLISIS CASO PRÁCTICO 1. Educación Primaria
Después
de reflexionar sobre el suceso aquí planteado, he llegado a las
siguientes conclusiones:
1.
El caso que aquí se presenta creo que es mucho más común de lo que
pensamos. Niños que son agredidos por algún compañero tanto en el
entorno escolar como fuera de él (parque, actividades
extra-escolares, en la calle…), lo que provoca incluso que la
victima no quiera salir de casa por miedo a encontrarse con su
agresor.
2.
La reacción que muestran la tutora y el jefe de estudios es,
tristemente, similar a las respuestas que se suelen escuchar por
parte de muchos padres cuyos hijos no sufren el acoso: “hay que
dejarles madurar, son cosas de niños, déjale que se defienda,
tienen que hacerse fuertes…. Con lo que justifican las acciones
agresivas de los acosadores.
3.
Lo ideal sería poder formar también a las familias para
concienciarlas de la problemática existente, y así poco a poco
concienciar a la sociedad, ya que creo que no es un problema que deba
quedarse sólo dentro de las escuelas.
4.
En este caso concreto creo que las actuaciones no han sido las
acertadas. No han recurrido al plan de acción tutorial, ni al plan
de convivencia, ni al RRI… se han limitado a quitar importancia a
lo sucedido y tratar de evitar más quejas por parte de los padres de
Adrián.
¿Estos
hechos pueden considerarse como acoso?
Yo
creo que sí. Adrián reúne varias de las condiciones para ser
victima de un acoso, los sucesos se repiten con cierta frecuencia
frecuencia, y las acciones que parecen tener una intencionalidad
(la de dañar a Adrián) son producidas por el mismo agresor
(Félix) siempre.
¿Qué
documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas
este tipo de conductas?
En
el plan de convivencia, en el reglamento de régimen interno, en el
plan de acción tutorial.
¿Qué
te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora?
En
las entrevistas que se han tenido con los padres, me parece que su
reacción ha sido poco profesional. No se implican en la resolución
del conflicto, sino que culpan al propio Adrián de los sucedido
alegando que no se integra y no se relaciona con los demás. Para
empezar creo que cuando un niño llega nuevo al centro hay que
estar un poco pendiente de él, procurando que se establezcan
buenas relaciones con el grupo, que el resto de los alumnos le
ayuden a integrarse en el mismo, que compartan sus juegos y su
tiempo con él… (no creo que sea el niño nuevo el que tiene que
integrarse, sino que entre todos deben ayudarle a sentirse parte de
un grupo que ya estaba formado antes).
Las
respuestas que dan a los padres no son las adecuadas. Pero tampoco
lo es la reacción del jefe de estudios pidiendo a la tutora que
haga algo para que los padres no protesten más.
La
tutora intenta “obligar” al resto de los alumnos a jugar con
Adrián, pero esta tampoco es la solución. Hay que mediar en el
conflicto, no intentar ocultarlo.
¿Qué
medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos
hechos?
Se
deberían poner en marcha las distintas actuaciones que se
contemplen en los diferentes documentos anteriormente citados,
como sanciones para los agresores, recogidas en el RRI, Activar el
plan de acción tutorial, en el que se deben recoger diversas
dinámicas de grupo, juegos de roles, plantear tutorías para
intentar solucionar el problema, hablando tanto con los agresores
por un lado, con Adrián por otro lado y con el conjunto de los
alumnos por otro lado. Además se debería implicar al claustro
para que todos estuvieran pendientes tanto en el patio como a lo
largo de toda la jornada.
-
Además
creo que sería conveniente entrevistarse con las familias de los
niños implicados (especialmente la de Félix) para intercambiar
impresiones y ponerles en conocimiento de lo sucedido, solicitando
así su colaboración para solucionar el conflicto.
¿Qué
opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
-
Los
comportamientos de los agresores me parecen muy crueles.
Félix
muestra conductas agresivas que coinciden con las del perfil de un
acosador. Sin embargo los otros niños implicados parecen ser
testigos que simplemente se suman a la agresión en un momento
puntual, al igual que los niños que callan. Pero su actitud y su
posición de no reaccionar, no defender y no acusar, favorece que
las agresiones se repitan y se prolonguen en el tiempo.
Después
de reflexionar sobre el suceso aquí planteado, he llegado a las
siguientes conclusiones:
¿Estos
hechos pueden considerarse como acoso?
Yo
creo que sí. Adrián reúne varias de las condiciones para ser
victima de un acoso, los sucesos se repiten con cierta frecuencia
frecuencia, y las acciones que parecen tener una intencionalidad
(la de dañar a Adrián) son producidas por el mismo agresor
(Félix) siempre.
¿Qué
documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas
este tipo de conductas?
En
el plan de convivencia, en el reglamento de régimen interno, en el
plan de acción tutorial.
¿Qué
te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora?
En
las entrevistas que se han tenido con los padres, me parece que su
reacción ha sido poco profesional. No se implican en la resolución
del conflicto, sino que culpan al propio Adrián de los sucedido
alegando que no se integra y no se relaciona con los demás. Para
empezar creo que cuando un niño llega nuevo al centro hay que
estar un poco pendiente de él, procurando que se establezcan
buenas relaciones con el grupo, que el resto de los alumnos le
ayuden a integrarse en el mismo, que compartan sus juegos y su
tiempo con él… (no creo que sea el niño nuevo el que tiene que
integrarse, sino que entre todos deben ayudarle a sentirse parte de
un grupo que ya estaba formado antes).
Las
respuestas que dan a los padres no son las adecuadas. Pero tampoco
lo es la reacción del jefe de estudios pidiendo a la tutora que
haga algo para que los padres no protesten más.
La
tutora intenta “obligar” al resto de los alumnos a jugar con
Adrián, pero esta tampoco es la solución. Hay que mediar en el
conflicto, no intentar ocultarlo.
¿Qué
medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos
hechos?
Se
deberían poner en marcha las distintas actuaciones que se
contemplen en los diferentes documentos anteriormente citados,
como sanciones para los agresores, recogidas en el RRI, Activar el
plan de acción tutorial, en el que se deben recoger diversas
dinámicas de grupo, juegos de roles, plantear tutorías para
intentar solucionar el problema, hablando tanto con los agresores
por un lado, con Adrián por otro lado y con el conjunto de los
alumnos por otro lado. Además se debería implicar al claustro
para que todos estuvieran pendientes tanto en el patio como a lo
largo de toda la jornada.
Además
creo que sería conveniente entrevistarse con las familias de los
niños implicados (especialmente la de Félix) para intercambiar
impresiones y ponerles en conocimiento de lo sucedido, solicitando
así su colaboración para solucionar el conflicto.
¿Qué
opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
Los
comportamientos de los agresores me parecen muy crueles.
Félix
muestra conductas agresivas que coinciden con las del perfil de un
acosador. Sin embargo los otros niños implicados parecen ser
testigos que simplemente se suman a la agresión en un momento
puntual, al igual que los niños que callan. Pero su actitud y su
posición de no reaccionar, no defender y no acusar, favorece que
las agresiones se repitan y se prolonguen en el tiempo.
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