miércoles, 30 de noviembre de 2016

PROYECTO FINAL: PROTOCOLO DE ACTUACIÓN

PROYECTO FINAL.
ACTIVIDAD 1 MODULO 4

El caso elegido para llevar a cabo el análisis fue el número 3 del módulo 2. Nos encontrábamos ante un claro caso de aislamiento de tres alumnos (sobre todo de uno de manera muy acusada), pero sin la evidencia de acoso escolar en ninguno de ellos. Aunque por la situación que presentaban se decide realizar una intervención para prevenir un posible acoso escolar del que podría ser víctimas.

CONTEXTO DE NUESTRO CENTRO

Nos encontramos en un centro público de educación infantil y primaria, situado en una pequeña localidad de menos de 8.000 habitantes de la zona este de la comunidad de Madrid. El centro cuenta con unos 850 alumnos con edades comprendidas entre los 3 y los 12 años y 48 maestros de infantil y primaria. Se trata de un centro de línea 3 y 4 en algunos niveles. Es el único centro existente en el municipio, por lo que recibimos a todo el alumnado residente en la localidad. El nivel socioeconómico de las familias de nuestros alumnos es medio-bajo. Existe una gran pluralidad entre las razas y culturas matriculadas en nuestro centro. Son destacables un numeroso grupo de alumnos de etnia gitana, afincados en el pueblo desde hace ya más de 50 años, de alumnos de origen rumano y polaco, de origen sudamericano, y es muy numeroso el de alumnos de origen marroquí, y ha aumentado considerablemente en los últimos años el número de alumnos de origen chino. Debido a esta gran multiculturalidad, en nuestro centro se ofrece además de la religión católica, la religión evangélica para aquellos alumnos que deseen cursarla.

Aunque contamos con un alumnado con procedencias, religiones y costumbres muy diferentes, nunca se han detectado casos de acoso escolar. Por el contrario tratamos de fomentar el respeto y la aceptación a las diferencias, sean las que sean. Sin embargo se decide poner en marcha una serie de actuaciones para prevenir la aparición de posibles casos, ya que se ha observado que si existen algunos alumnos que están aislados y que parecen ser rechazados por el resto. Estas medidas son:

1- En primer lugar se paso un sociograma a todos los alumnos del centro para recabar información sobre las relaciones que se establecen en el aula y así detectar posibles conflictos que pudieran surgir.

2- Tras analizar los resultados del sociograma, observamos que en un aula de 6º de primaria hay tres alumnos que están apartados del resto, que son rechazados por sus compañeros. En especial uno de ellos que parece estar totalmente aislado del grupo.
Se trata de un grupo formado por 29 alumnos de 12 años de edad. El grupo de chicos (EL 37%) es más numeroso que el de chicas.
Dentro del grupo observamos que hay 5 niños que son considerados por el resto como alumnos con buena disposición a ayudar a los demás. Destaca uno de ellos al que han votado casi un tercio de la clase. No parecen ser líderes, pero si los más apreciados por el resto.
Ninguno de los alumnos declara que se esté produciendo bullyng dentro del grupo.
Además, según las respuestas de los alumnos podemos deducir que el clima de trabajo en clase parece ser bueno. Aseguran que se puede estudiar con tranquilidad en el aula. Los alumnos parece sentirse bien en su grupo, aunque si manifiestan que se producen algunos conflictos entre compañeros.

Sin embargo podemos observar que tres alumnos parecen sufrir un mayor rechazo o no aceptación por parte de sus compañeros. Si analizamos el sociograma, uno de ellos, está aislado del resto. Nadie le elegiría para sentarse con él. Son los tres alumnos más susceptibles de ser víctimas de un posible acoso escolar.
Será en estos alumnos en los que nos centremos para llevar a cabo la intervención. Especialmente en el alumno 25.

3- Una vez analizadas el tipo de relaciones que se establecen entre los alumnos de este aula, se decide intervenir para intentar mejorarlas y así prevenir cualquier posibilidad de futuras situaciones de acoso escolar.

Para ello elaboramos un protocolo de actuación.

PROTOCOLO DE ACTUACIÓN

Como ya he indicado, un caso de aislamiento escolar puede convertirse en un caso de acoso escolar si no es tratado correctamente. El objetivo del proyecto será el de tratar de mejorar las relaciones entre los miembros de este aula. Para ello implicaremos a todos los alumnos,al profesorado, a las familias y al personal no docente del centro.
Contaremos para ello con la colaboración de la comisión de Convivencia escolar presente en el centro desde hace varios cursos ya. Ésta está formada por 4 maestros del centro, de diferentes niveles educativos incluidos desde infantil hasta 6º de primaria y un miembro del equipo de orientación del centro. Esta comisión se encarga, entre otras cosas, de asegurar el cumplimiento y buen funcionamiento del plan de convivencia escolar.

El plan de convivencia escolar de nuestro centro se caracterizará por:

- Tratar de potenciar el desarrollo integral del alumno. Para ello será necesario proporcionar un clima adecuado de trabajo y fomentar la cooperación y el respeto entre el alumnado. Para ello será imprescindible la implicación directa de todos los miembros de la comunidad educativa, tanto de alumnos, como de profesorado, como de las familias, como del personal no docente (monitoras del comedor, conserjes...)
-Tendrá principalmente, un carácter preventivo, y se basará en el establecimiento de una comunicación constante entre el profesorado, las familias y los alumnos.
- Tratará de potenciar responsabilidad y el respeto entre los propios alumnos , las familias y el profesorado.

MEDIDAS ORGANIZATIVAS

En el caso que nos ocupa, la comisión de convivencia se encargará de:

1. En primer lugar realizará entrevistas a todos los alumnos, con el fin de detectar cual puede ser la raíz del problema y así poder buscar las soluciones más adecuadas.
2. Se informará al equipo directivo de los resultados obtenidos en cada aula, para poder contar con el apoyo del equipo coordinador del plan de convivencia y decidir que casos deben tener un seguimiento mas exhaustivo.

3. Una vez seleccionados los casos a seguir ( en nuestro caso se trata de los tres niños más aislados en el aula, especialmente el que parece ser rechazado por sus compañeros) Como primera medida se pasará un autoinforme a los alumnos más aislados para recoger información más precisa de cada uno de ellos. Se harán preguntas como: ¿Te sientes a gusto en clase? ¿Tienes muchos amigos? ¿Cuántos amigos tienes? ¿Te sientes bien con los compañeros de mesa? ¿Con que compañeros te encuentras más a gusto? ¿Has sentido miedo alguna vez en clase? ¿Hay algún compañero con quien no te guste estar? ¿Por qué? ¿Te sientes en algún momento indefenso?

3.Una vez recogida toda la información, los miembros de la comisión se reunirán con el tutor y le informaran de la situación y se le pedirá que elija a los alumnos prosociales más adecuados para proponerles que sean alumnos –ayuda para estos alumnos (en el caso de que se determine que sea necesario para más de uno). Creo que está será la medida más efectiva ya que se trata de prevenir y de lograr que los alumnos se integre con el resto del grupo, y será más fácil conseguirlo con la colaboración de los compañeros de clase.
La comisión se reunirá también con el personal de comedor, ya que durante el tiempo de la comida suelen surgir muchos conflictos y con los conserjes del centro, ya que ellos muchas veces actúan como observadores y se percatan de muchas cosas que podrían pasar desapercibidas.
Así mismo se informará al resto del claustro de la situación para que puedan estar atentos a estos alumnos sobre todo en las vigilancias del patio.

4. Después la comisión y el tutor se reunirán con los ayudantes prosociales. Les explicaremos la necesidad y la importancia de que ellos colaboren para lograr que todos los alumnos de clase tengan un buen comportamiento, igual que ellos. Intentaremos explicarles que estos alumnos no lo está pasando bien con esta situación de aislamiento y que ellos tienen que ayudarlos, acompañarlos y hacerles un hueco en su círculo de relaciones.

5. Mejorar la situación dentro del aula: La comisión del plan de convivencia propondrá una serie de medidas como:

a) Un cambio en la re-estructuración de clase en cuanto a los agrupamientos, para ubicar a los alumnos-ayuda cerca de los alumnos aislados. De esta manera conseguiremos que estos alumnos se sientan más arropados y protegidos e intentar mejorar las relaciones entre todos. Hablaría con ellos para pedirles su colaboración. A los alumnos prosociales les explicaría la situación, intentando que empatizaran con sus compañeros para que así pudieran entender como se están sintiendo estos niños y como podríamos mejorar entre todos su situación en el aula. Es importante que entiendan que si su actuación es correcta pueden conseguir que estos alumnos se sientan arropados y seguros en el aula.

b) Realizar actividades con los alumnos como dinámicas de grupo que nos ayuden a trabajar habilidades sociales, la expresión de emociones y sentimientos, la adquisición de una mayor confianza con el resto de compañeros, el aprendizaje de la gestión de las emociones…

c) Además se planteará como parte del protocolo de actuación, llevar a cabo otras medidas organizativas en los espacios comunes del centro: patio, aseos, filas y comedor:

- Patio: Para las medidas a adoptar en el patio aprovecharemos algunas actividades que en nuestro centro funcionan desde hace muchos años, como un proyecto coordinado por los maestros de educación física al que denominamos “Patios deportivos, patios divertidos”. Consiste en ofrecer a los alumnos de 1º a 6º otra alternativa para ocupar su tiempo en el patio. Cada día de la semana, por turnos, cada curso va pasando por cada uno de los juegos-deportes ofrecidos por los maestros de educación física: fútbol, baloncesto, combas, aros, rayuela,… Cada uno de estos juegos se lleva a cabo en una zona diferenciada del patio. Así mismo, al ser un patio muy grande, está dividido por zonas diferenciadas por niveles. Un patio para infantil. Otro para 1º y 2º, otro para 3º y 4º, otro para 5º y 6º, la pista para jugar a fútbol, la pista para jugar a baloncesto, la zona para juegos populares (goma, comba, rayuela…) y las zonas para juego libre.
En infantil también se les ofrecen materiales variados para jugar (cubos, palas, camiones...para el arenero; aros, pelotas...)
Se trata de fomentar el respeto, la colaboración, la convivencia… a través del deporte y los juegos cooperativos.
Además una vez al año se organizan los juegos cooperativos, coordinados también por el equipo de educación física y en los que participamos todos, alumnos y maestros desde el nivel de 5 años hasta 6º. Consiste en una serie de jornadas, en las que los alumnos de dos niveles (por ejemplo 4º y 5º), mezclados entre si (mezclados de ambos cursos y de diferentes clases) , participan con sus profes en una serie de juegos que fomentan la cooperación, el trabajo en equipo, la deportividad, la convivencia, el respeto a los turnos y el respeto a los compañeros. Estas jornadas acaban siempre con un baile cuya coreografía hemos aprendido todos previamente. Se consigue con ello despertar un sentimiento de unión entre todos, un sentimiento de pertenencia al grupo. En esta actividad también participan los alumnos de 1º de la ESO, antiguos alumnos del centro. Para ello existe una excelente coordinación entre los profes de educación física de ambos centros.
También existe el club de ajedrez para aquellos alumnos a los que el deporte no les gusta tanto y prefieren dedicar su tiempo en un juego más tranquilo.
En el caso que nos ocupa, se procurará que los alumnos – ayuda consigan que estos alumnos más aislados participen de estas actividades con agrado, tratando así de que establezcan relaciones con otros compañeros ampliando así, poco a poco su círculo de amistades.

- Aseos: Durante los tiempos de clase los alumnos salen de manera individual al baño, por lo que es poco probable que surjan conflictos. Durante los patios, los aseos estarán vigilados por un profesor. Así mismo existirán dos zonas de baños, una para los más pequeños de 1º a 3º, y otra para los alumnos de 4º a 6º. Para infantil se utilizan otros baños ubicados en la zona de su patio.
Filas: para las entradas la puerta del patio del centro no se abrirá hasta unos minutos de la entrada. Cada curso tendrá asignada un lugar marcado en el suelo para realizar su fila. Nuestro centro es un poco peculiar y está formado por 4 pabellones para primaria y otro más alejado para infantil y los cursos más bajos de primaria. Esto permite que no haya aglomeraciones entre los alumnos, ya que cada curso hace la fila en la puerta de su pabellón. De esta manera también se evitan conflictos. Los tutores saldrán a buscar las filas para acompañarlos hasta las aulas de manera tranquila y ordenada. Será cada tutor el que se haga cargo de la vigilancia de sus alumnos durante estos trayectos. En las salidas los alumnos son acompañados por el tutor hasta que se marchan con su familia.
- Pasillos: Durante la mañana, cuando los alumnos deban cambiar de clase, siempre irán acompañados por el profesor con el que deban irse, que irá a buscarlos hasta su aula. Nunca se desplazarán solos por el centro.
- Comedor: la comisión se reunirá con los monitores de comedor para pedir su colaboración en el programa. Durante el tiempo del comedor suelen surgir muchos conflictos, por lo que es importante estar alerta. En ningún momento deben permanecer los alumnos sin vigilancia, por lo que existen turnos para realizar la vigilancia en los patios, en los baños, en el comedor...
Además contaremos con la colaboración de nuestros conserjes, que siempre están atentos a todo.

6. Se mantendrán reuniones periódicas para informar a las familias de las medidas que vamos adoptar en relación a la integración de sus hijos en el aula y recoger información sobre los comportamientos de los niños en casa, si habían notado algún comportamiento diferente en su hijo o si les había contado algo.

SEGUIMIENTO

Por último, será necesario realizar el seguimiento de las medidas adoptadas para comprobar el grado de consecución de los objetivos marcados. Este seguimiento será llevado a cabo por la comisión de convivencia (4 maestros y 1 miembro del equipo de orientación) y el tutor. Irán realizando las modificaciones y adaptaciones necesarias.

El seguimiento se realizará siguiendo las siguientes pautas:

1. Semanalmente, para recoger información a través del tutor, de los alumnos-ayuda y de los maestros que vigilan en el patio. Se intercambiarán impresiones sobre los avances, sobre la conducta de estos alumnos, sobre las dificultades encontradas… para así poder proponer nuevas actuaciones, modificar las existentes… A medida que observemos que las medidas adoptadas van surtiendo efecto, la recogida de información en el seguimiento se irán distanciando para pasar a ser quincenales o mensuales.

2. La comisión se reunirá también de manera semanal con los alumnos implicados para conocer de su propia boca como se sienten, si su situación mejora, si tienen más amigos, si van más contentos al colegio…

3. Al finalizar el trimestre se volverá a pasar el sociograma para comprobar los cambios que se van produciendo en las relaciones sociales de todos los alumnos, sobre todo respecto a los alumnos más aislados. En los trimestres posteriores se volverá a pasar el sociograma si se considera necesario.

4. Reuniones con la familia: de manera periódica se mantendrán reuniones con la familia para llevar a cambio los intercambios de información sobre los avances logrados. Estas también se irán espaciando en el tiempo a medida que vayan mejorando los resultados.
5. Reuniones periódicas con los monitores del comedor para conocer la situación en estos momentos de la jornada, problemática que pueda surgir, avances... así mismo se pedirá a los conserjes que nos informen de cualquier situación alarmante que puedan observar.

CONCLUSIONES:

Como conclusión me gustaría destacar la importancia que creo que tiene realizar un buen plan de prevención. Si logramos detectar y atajar posibles situaciones que pudieran darse, podríamos evitar muchos casos de acoso escolar en las aulas. Sigo pensando que es muy necesario retomar las horas dedicadas a la tutoría para poder conocer a los alumnos, charlar con ellos de manera distendida, ganarnos su confianza, realizar dinámicas de grupo que les ayuden a trabajar habilidades sociales, a expresar emociones y sentimientos, a aprender a gestionarlas….
Además pienso que fomentar el trabajo en grupo en el aula puede favorecer las relaciones sociales entre los alumnos. Aprenderán a trabajar en equipo (ponerse de acuerdo, respetar la opinión de los demás, ser capaces de tomar decisiones conjuntas, colaborar los unos con los otros para que el trabajo se más efectivo…).

Por otro lado creo el trabajo en equipo de los adultos, una buena coordinación y comunicación también garantizará el existo en la prevención de situaciones de acoso. La colaboración entre todos los miembros de la comunidad educativa es fundamental para lograrlo. 

María Gómez Morales























jueves, 17 de noviembre de 2016

MODULO 2. ANÁLISIS DEL CASO 3. AISLAMIENTO DENTRO DEL GRUPO CLASE SIN CONDUCTAS AGRESIVAS EVIDENTES

MÓDULO 2. ACTIVIDAD 1.


ANÁLISIS DEL CASO 3: 

AISLAMIENTO Y RECHAZO DEL GRUPO CLASE




Tras analizar los resultados del sociograma, podemos afirmar que:


SITUACIÓN:

  Se trata de un grupo formado por 29 alumnos de 12 años de edad. El grupo de chicos (EL 37%) es más numeroso que el de chicas.

  Dentro del grupo observamos que hay 5 niños que son considerados por el resto como alumnos con buena disposición a ayudar a los demás. Destaca uno de ellos al que han votado casi un tercio de la clase. No parecen ser líderes, pero si los más apreciados por el resto.

Ninguno de los alumnos declara que se esté produciendo bullyng dentro del grupo.

  Además, según las respuestas de los alumnos podemos deducir que el clima de trabajo en clase parece ser bueno. Aseguran que se puede estudiar con tranquilidad en el aula. Los alumnos parece sentirse bien en su grupo, aunque si manifiestan que se producen algunos conflictos entre compañeros.


  Sin embargo podemos observar que tres alumnos parecen sufrir un mayor rechazo o no aceptación por parte de sus compañeros. Si analizamos el sociograma, uno de ellos, está aislado del resto. Nadie le elegiría para sentarse con él. Son los tres alumnos más susceptibles de ser víctimas de un posible acoso escolar.

  Será en estos alumnos en los que nos centremos para llevar a cabo la intervención. Especialmente en el alumno 25.

ACTUACIONES E INTERVENCIÓN

A pesar de que no parecen existir casos de acoso escolar ni conflictos graves entre alumnos dentro de este grupo, la existencia de alumnos poco aceptados, incluso rechazados por sus compañeros, nos indica que podrían producirse situaciones de este tipo en cualquier momento. De ahí la importancia de prevenir para evitar que esto suceda.

  Como he indicado anteriormente son tres los alumnos que parecen ser más susceptibles de ser víctimas de una posible situación de acoso escolar: el alumno 7, el 17 y especialmente el alumno 25. Observamos que se trata de tres alumnos varones.
Por ello será necesario poner en marcha todos los medios necesarios para prevenir cualquier situación de acoso que pudiera darse, así como para lograr la inclusión de estos alumnos en el grupo para favorecer así la mejora de las relaciones sociales entre iguales.

PLAN DE INTERVENCIÓN

Una vez realizado el sociagrama deberíamos plantear una serie de actuaciones:

1- Solicitar ayuda del equipo de orientación, tanto para abordar la situación con los alumnos como con las familias.
2- Realizar una serie de entrevistas individualesprivadas con los alumnos para recoger una mayor cantidad de información de una manera directa, del propio alumno. La entrevista se realizaría con todos los alumnos, aunque nos interesa especialmente los datos que nos puedan aportar los alumnos susceptibles de ser victimas, para así conocer su situación real dentro del grupo-clase. Es importante averiguar como son sus relaciones con el resto de los compañeros, si hay algún compañero que le haga sentir mal especialmente, si se siente rechazado por el resto, y si hay algún compañero con el que se sienta más agusto y en quien podría confiar.
Así mismo nos interesan las respuestas de todos alumnos para averiguar que piensan de estos compañeros menos votados, el motivo por el que los rechazan, que piensan de ellos…

3- Entrevistas con las familias: Por otro lado deberíamos entrevistarnos con las familias para averiguar como son las relaciones sociales del alumno fuera del centro. Explicaremos a la familia la necesidad e importancia de trabajar juntos para mejorar la situación de su hijo en el aula. Hay que transmitir tranquiliad. No debemos alarmarlos. Pretendemos trabajar juntos, no asustarlos. Se les irá informando de los cambios que se produzcan en clase.

3- Mejorar la situación dentro del aula: Modificar la posición de los alumnos en el aula sentando a los alumnos más prosociales junto a los alumnos más rechazados para así intentar mejorar las relaciones entre todos. Hablaría con ellos para pedirles su colaboración. Les explicaría la situación, intentando que empatizaran con sus compañeros para que así pudieran entender como se están sintiendo estos niños y como podríamos mejorar entre todos su situación en el aula. Es importante que entiendan que si su actuación es correcta pueden conseguir que estos alumnos se sientan arropados y seguros en el aula.

4- Realizar actividades con los alumnos como dinámicas de grupo que nos ayuden a trabajar habilidades sociales, la expresión de emociones y sentimientos, la adquisición de una mayor confianza con el resto de compañeros, el aprendizaje de la gestión de las emociones…

SEGUIMIENTO:

  Una vez puesto en marcha el plan de intervención será necesario llevar a cabo un SEGUIMIENTO del mismo. A este se realizará de manera sistemática para comprobar si las medidas que se han puesto en marcha están siendo las adecuadas o no, para poder ir realizando las modificaciones necesarias. Así mismo se irán realizando actividades nuevas a medida que veamos que las realizadas van dando resultados positivos.

  Será necesario ir comprobando periódicamente si los alumnos implicados se van integrando en el grupo, si dejan de estar aislados, si ya no reciben el rechazo de sus compañeros… Par ello volverá a realizarse el sociograma que nos indicará cual es el nivel de aceptación de estos alumnos. Puede realizarse una vez al trimestre, por ejemplo.

  Además se irá preguntando a los alumnos prosociales para saber como ven ellos a sus compañeros, si creen que se sienten mejor, que su situación mejora o si por el contrario no está funcionando.

  Como parte de este seguimiento, no debemos olvidar la importancia de informar a las familias: Una vez al trimestre nos reuniremos con las familias para intercambiar impresiones. Nosotros les informaremos de los progresos que se observan en el aula, y ellos a nosotros de la situación en otros contextos.

CONCLUSIONES:

  Como conclusión me gustaría destacar la importancia que creo que tiene realizar un buen plan de prevención. Si logramos detectar y atajar posibles situaciones que pudieran darse, podríamos evitar muchos casos de acoso escolar en las aulas. Sigo pensando que es muy necesario retomar las horas dedicadas a la tutoría para poder conocer a los alumnos, charlar con ellos de manera distendida, ganarnos su confianza, realizar dinámicas de grupo que les ayuden a trabajar habilidades sociales, a expresar emociones y sentimientos, a aprender a gestionarlas….
Además pienso que fomentar el trabajo en grupo en el aula puede favorecer las relaciones sociales entre los alumnos. Aprenderán a trabajar en equipo (ponerse de acuerdo, respetar la opinión de los demás, ser capaces de tomar decisiones conjuntas, colaborar los unos con los otros para que el trabajo se más efectivo…).

  Por otro lado creo el trabajo en equipo de los adultos, una buena coordinación y comunicación también garantizará el existo en la prevención de situaciones de acoso. La colaboración entre todos los miembros de la comunidad educativa es fundamental para lograrlo.


María Gómez Morales

miércoles, 9 de noviembre de 2016

ANÁLISIS DEL CASO 1. EDUCACIÓN PRIMARIA

ANÁLISIS CASO PRÁCTICO 1. Educación Primaria


     Después de reflexionar sobre el suceso aquí planteado, he llegado a las siguientes conclusiones:


1. El caso que aquí se presenta creo que es mucho más común de lo que pensamos. Niños que son agredidos por algún compañero tanto en el entorno escolar como fuera de él (parque, actividades extra-escolares, en la calle…), lo que provoca incluso que la victima no quiera salir de casa por miedo a encontrarse con su agresor.

2. La reacción que muestran la tutora y el jefe de estudios es, tristemente, similar a las respuestas que se suelen escuchar por parte de muchos padres cuyos hijos no sufren el acoso: “hay que dejarles madurar, son cosas de niños, déjale que se defienda, tienen que hacerse fuertes…. Con lo que justifican las acciones agresivas de los acosadores.

3. Lo ideal sería poder formar también a las familias para concienciarlas de la problemática existente, y así poco a poco concienciar a la sociedad, ya que creo que no es un problema que deba quedarse sólo dentro de las escuelas.

4. En este caso concreto creo que las actuaciones no han sido las acertadas. No han recurrido al plan de acción tutorial, ni al plan de convivencia, ni al RRI… se han limitado a quitar importancia a lo sucedido y tratar de evitar más quejas por parte de los padres de Adrián.



    ¿Estos hechos pueden considerarse como acoso?

    Yo creo que sí. Adrián reúne varias de las condiciones para ser victima de un acoso, los sucesos se repiten con cierta frecuencia frecuencia, y las acciones que parecen tener una intencionalidad (la de dañar a Adrián) son producidas por el mismo agresor (Félix) siempre.

    ¿Qué documentos o planes del centro deben contemplar y tener previstas este tipo de conductas?

    En el plan de convivencia, en el reglamento de régimen interno, en el plan de acción tutorial.

    ¿Qué te parecen las reacciones del jefe de estudios y de la tutora?

    En las entrevistas que se han tenido con los padres, me parece que su reacción ha sido poco profesional. No se implican en la resolución del conflicto, sino que culpan al propio Adrián de los sucedido alegando que no se integra y no se relaciona con los demás. Para empezar creo que cuando un niño llega nuevo al centro hay que estar un poco pendiente de él, procurando que se establezcan buenas relaciones con el grupo, que el resto de los alumnos le ayuden a integrarse en el mismo, que compartan sus juegos y su tiempo con él… (no creo que sea el niño nuevo el que tiene que integrarse, sino que entre todos deben ayudarle a sentirse parte de un grupo que ya estaba formado antes).
    Las respuestas que dan a los padres no son las adecuadas. Pero tampoco lo es la reacción del jefe de estudios pidiendo a la tutora que haga algo para que los padres no protesten más.

    La tutora intenta “obligar” al resto de los alumnos a jugar con Adrián, pero esta tampoco es la solución. Hay que mediar en el conflicto, no intentar ocultarlo.

    ¿Qué medidas educativas y/o disciplinarias podrían activarse ante estos hechos?

    Se deberían poner en marcha las distintas actuaciones que se contemplen en los diferentes documentos anteriormente citados, como sanciones para los agresores, recogidas en el RRI, Activar el plan de acción tutorial, en el que se deben recoger diversas dinámicas de grupo, juegos de roles, plantear tutorías para intentar solucionar el problema, hablando tanto con los agresores por un lado, con Adrián por otro lado y con el conjunto de los alumnos por otro lado. Además se debería implicar al claustro para que todos estuvieran pendientes tanto en el patio como a lo largo de toda la jornada.
  • Además creo que sería conveniente entrevistarse con las familias de los niños implicados (especialmente la de Félix) para intercambiar impresiones y ponerles en conocimiento de lo sucedido, solicitando así su colaboración para solucionar el conflicto.                                          
    ¿Qué opinas sobre los comportamientos de los alumnos?
  • Los comportamientos de los agresores me parecen muy crueles.
    Félix muestra conductas agresivas que coinciden con las del perfil de un acosador. Sin embargo los otros niños implicados parecen ser testigos que simplemente se suman a la agresión en un momento puntual, al igual que los niños que callan. Pero su actitud y su posición de no reaccionar, no defender y no acusar, favorece que las agresiones se repitan y se prolonguen en el tiempo.


       

martes, 8 de noviembre de 2016

EMPRENDIENDO UNA NUEVA AVENTURA

Hola a todos. Mi nombre es María y este blog ha sido creado para participar en un Mooc sobre la mejora de la convivencia y la prevención del acoso escolar.

Espero aprender mucho al respecto y poder compartir por aquí mis experiencias y reflexiones con todos vosotros.

¡Iniciamos el camino!